Didier Deschams no llegó a encontrar en la última Eurocopa la forma de encajar las piezas en su ataque, ya por entonces sobrado de talento y pegada. Cierto que dos años después, jugadores como Doué y Olise han tomado el relevo de Griezmann o Giroud, ya de retirada, pero además han encajado a la perfección, hasta el punto de que el seleccionador parece que por fin ha logrado que funciones una orquesta con demasiados solistas.

