Wimbledon llora la despedida frustrada de Andy Murray
Fuente: El País Original en elpais.com
Mientras Jannik Sinner y Tommy Paul alzan los brazos, vencedores en Halle y Queen’s, respectivamente, Andy Murray descansa ya sobre la cama, convaleciente, y el tenis mundial lamenta profundamente: el gran héroe británico de las dos últimas décadas no podrá despedirse de Wimbledon cuando en el horizonte se divisa ya su adiós, esos metros finales que suponen el cierre a 19 años de carrera en la élite, a tanto desafío y a tantísimas batallas sobre la pista. Guerrillero como pocos, el escocés. ¿El causante? Un quiste espinal que le ha obligado a pasar por el quirófano y que, además, pone en serio riesgo su participación en los Juegos Olímpicos de París, donde presumiblemente iba colgar la raqueta. Tal vez no sea posible.