Domingo eterno en Vallecas. El barrio madrileño vivió una tarde de emociones despidiendo a Óscar Trejo. Lo que ocurrió este 17 de mayo en el estadio franjirrojo fue de esas cosas que el fútbol regala muy pocas veces. Una parroquia entera rindiéndose a uno de los suyos, sin artificios. Solo una grada, una leyenda rayista y diez años llenos de vivencias que no cabían en ningún discurso. Ni en el del ‘Chocota’ ni en el que después daría Iñigo Pérez, otro protagonista que quiso ser figurante en el día del capitán del Santa Inés.

