Aaron Rai, el número 44 del ránking mundial, abrazó el PGA Championship, el segundo grande del año, y privó a España de completar su peculiar Grand Slam. Jon Rahm (68 golpes) acabó segundo empatado con Smalley a tres golpes, en un esfuerzo que resultó baldío, pero que reivindicó al golfista de Barrika como uno de los grandes del momento, condición que habían puesto en duda muchos a pesar de su aplastante dominio en el LIV Golf en estas tres últimas temporadas.

