La historia del Campeonato de la PGA no fue la del tercer grande de Jon Rahm, ni la de la última barrera que le falta por derribar al golf español. Pero sí la de un jugador peculiar, el inglés Aaron Rai, campeón en el trazado de Aronimink, en Filadelfia, con -9, tres golpes de ventaja sobre Rahm y sobre el estadounidense Alex Smalley.

