Gerard Piqué, exjugador del Barcelona, tenía pensado retirarse antes de que lo hiciera el pasado martes en Pamplona contra Osasuna, partido que no disputó después de ser expulsado en el descanso por el árbitro Gil Manzano. “Siempre había dicho que cuando no me sintiera importante lo dejaría y las sensaciones no fueron las mejores desde que comenzó la temporada”, argumentó en una entrevista en el canal de Twitch de Ibai Llanos. “Me sentí desubicado en partidos como contra el Elche y el Valladolid y algún día, cuando me entrenaba en el estadio después del partido, pensé en bajar al vestuario y decir: se acabó. Pero empezaron a caer lesionados, pensé que no podía dejar al equipo en ese momento y retrasé mi decisión hasta que llegó el parón por el Mundial y vi que era la oportunidad”, especificó el central azulgrana, que anunció su retirada antes de enfrentar al Almería y viajar después a Pamplona.

