El Sevilla se impuso a un Rayo muy flojo gracias a dos goles de penalti, anotados por Guridi y Peque, que puso el colofón en el minuto 97 a su buen partido. El segundo tanto llegó con el equipo madrileño en superioridad numérica por la expulsión de Kike Salas en el minuto 88. Una pérdida de balón de Pedro Díaz permitió que Manu Bueno le diera el balón al debutante Ure. El escocés se fabricó el penalti ante un torpe Lejeune y Peque ejecutó al Rayo, que se desplomó en una segunda parte bastante discreta. El Sevilla, en inferioridad y con múltiples limitaciones, ganó el partido con justicia para la alegría de su afición, bastante molesta por el juego de su equipo en la primera mitad. Así es el fútbol. El Sevilla disfrutó de sus primeros tres puntos y el Rayo da la impresión de que echará mucho de menos a Íñigo Pérez. Beñat San José tiene mucho trabajo por delante.

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