Suelen decir que el Tour te otorga el carnet de ciclista, pero la primera gran vuelta marca un antes y un después en la trayectoria de cualquier profesional. Para Pablo Torres, ha llegado la hora de la verdad: el momento de medirse de tú a tú con la élite, refrendar meses de trabajo exigente y comprobar hasta dónde llega su motor a lo largo de tres semanas de máxima tensión, ritmo infernal y desgaste diario.

