El fútbol premió a un Burgos valiente. Se llevó los tres puntos del Gran Canaria porque, cuando consiguió el empate, se lanzó a por la victoria. Lo hizo remontando un partido que se le puso cuesta arriba a los 37 minutos, tras un disparo seco y duro de Jesé, que diez minutos antes había avisado con otro misil que se estrelló en el larguero. Y es que los amarillos dominaron durante buena parte del encuentro, pero no supieron aprovechar su buena primera parte, ni sostener su ventaja tras el descanso.

