Hay grandes futbolistas. Y luego está Zinedine Zidane. La leyenda francesa volvió a demostrar en Nueva York que el paso del tiempo no entiende de mitos. En pleno corazón de Brooklyn, junto al icónico puente y en el espectacular espacio que Adidas ha levantado para vivir el Mundial junto a miles de aficionados, Zidane protagonizó una escena que sólo está al alcance de las grandes figuras de la historia del deporte.

