
Entre mesas adaptadas para asar la famosa parrilla coreana, banchan -la típica guarnición que acompaña a este platillo- y cervezas, una decena de aficionados coreanos disfrutan del partido estelar de este jueves en un enclave cultural de su país en la Ciudad de México. El Pequeño Seúl, un barrio instalado en el corazón de la Zona Rosa que es conocido por su variedad de restaurantes y tiendas coreanas, es el lugar al que han acudido los pocos coreanos que se han dejado ver entre la marea de mexicanos que han salido a las calles a apoyar a la selección.


