Javier Aguirre pasó la mayor parte del partido sobre cada decisión del árbitro. Lanzaba maldiciones hasta que el uruguayo Gustavo Tejera le puso un alto. La actitud del seleccionador mexicano cambió radicalmente cuando su equipo se puso al frente en el marcador frente a Corea del Sur (1-0). Su equipo supo defenderse, mantener el resultado y asegurar el liderato del grupo. Los criterios de desempate le dan a los mexicanos una gran ventaja porque incluso si pierde el próximo miércoles contra Chequia, el liderato es suyo.

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