Suiza rompió una maldición. Salvo en Italia 1934 y Francia 1938, cuando eliminó a Países Bajos —entonces Holanda— y Alemania, nunca había ganado un partido de eliminación directa en las Copas del Mundo. Después de la Segunda Guerra Mundial, cada vez que había pasado la primera fase, tropezó en la instancia siguiente, al comienzo en los cuartos de final —cuando participaban 16 equipos— y luego en octavos —en los Mundiales de 24 o 32 países—, las últimas tres de manera consecutiva, en Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022.

