Siempre pasa los mismo en la F1, cuando llega un año de final de ciclo y todo se aprieta, se cambia de coche y las horquillas volverán a abrirse de forma dramática en 2026. La calificación de Canadá, con los ocho primeros coches en 0,7 segundos fue un espectáculo en el que Fernando Alonso se metió de lleno. Siempre alerta, siempre mejorando y metido de lleno con los mejores. Nadie podría meter ese AMR25 entre los seis mejores, dejando por detrás al McLaren de Norris y al Ferrari de Leclerc. Su actuación fue portentosa. La carrera será difícil, pero lo hecho queda grabado para todos.

