El (incierto) futuro de Max Verstappen sigue siendo una incógnita sin despejar. A priori, la rutilante estrella de los Países Bajos contempla tres escenarios diferentes. El primero, y más lógico, es que se quede en Red Bull, ya que tiene contrato en vigor hasta finales de 2028. El segundo es que suba a otro barco. Y, desde luego, no le van a faltar pretendientes. Hasta la fecha, el tetracampeón ha escuchado cantos de sirena procedentes de diferentes tripulaciones (Mercedes, Aston Martin y McLaren). Y el tercero es que se aleje de esta nueva F1 que le disgusta (como ha manifestado públicamente en más de una ocasión) en busca de otras aventuras.

