Marruecos ha desbancado a Escocia del liderato del grupo C, pero sufriendo más de la cuenta por no cerrar el partido cuando tuvo para hacerlo. Empujados por una hinchada incansable, los escoceses se mantuvieron en el partido sin tirar prácticamente entre los tres palos. Un balón manso le llegó a Bono por un rebote en el minuto 88. Se dice pronto. Lo que se dice tirar, los aficionados tiraron toda la cerveza de Boston, pero su selección fue incapaz de hacerlo con el portero de Marruecos.

