Por octava temporada, habrá un campeón distinto en una NBA que nunca había visto un abanico semejante de ganadores. El nuevo convenio colectivo y las normas de la competición referentes al límite salarial la han abierto hasta extremos históricos, como puede verse. Si Adam Silver y los rectores de la Liga querían diversidad, ahí la tienen. Los Spurs o los Knicks serán los próximos en colocarse el anillo.

