En la enorme terraza de Wimbledon destinada a las grabaciones de televisión, Juan Carlos Ferrero, siempre cauto, previene: “Carlos [Alcaraz] tiene un nivel natural muy, muy alto. Y, realmente, en partidos a cinco sets, la gente tiene que jugar a un nivel muy alto y ser muy, muy buenos para ganarle si él está a un nivel normal. Eso da confianza en que va a conseguir buenos resultados, pero aquí no hay nada automático. Podemos ver el gran ejemplo de Marc Márquez, lo que le pasó; que venía ganándolo todo, después tuvo una lesión y ahora lleva más de mil días sin ganar… Está luchando por volver, un tío que es un fuera de serie absoluto. Quiero decir que, problemas, puede haber, no hay que confiarse y debemos seguir trabajando”.

Seguir leyendo

LA BATALLA PERDIDA DEL TELÉFONO MÓVIL

Dice Ferrero en la charla que “la mente también se entrena”, y que él y el resto de los componentes del equipo están intentando dar con algunas soluciones para que los desvíos de Alcaraz durante los partidos vayan minimizándose.

El tenista, como centennial de hoy que es, vive pegado al móvil y rara vez lo suelta, aunque respeta el protocolo de los entrenamientos; algo que, por raro que parezca, muchos y muchas profesionales no lo hacen. Es relativamente común ver a jugadores consultándolo en plena sesión.

“Eso me lo guardo, paso palabra…”, contesta el preparador, que acto seguido explica: “Yo creo que los chicos de hoy en día no se generan ningún vacío mental a lo largo del día. Están absolutamente todo el tiempo mirando la pantalla y eso hace que no piensen prácticamente en nada en todo el día. Eso es complicado de llevar. 

“Es duro de decirlo”, prosigue, “pero yo es lo que veo en los júniors, pero también en los que son más mayores. Está todo el mundo con el teléfono hoy día y bueno, ojalá eso no vaya a más, porque si no al final pareceremos zombis…”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *