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Valderrama o cuando el golf es lo de menos: los profesionales David Puig y Danny Lee comparten una partida con tres amateurs

Fuente: El País Original en elpais.com

Rígido y hasta cierto punto inmovilista, elitista por definición, el golf tira de heráldica y tradición, un deporte que respeta la historia como pocos, entronizado como ninguno Saint Andrews y sus links, cuna del palo y la bola. Augusta, Pebble Beach, TPC Sawgrass, Royal County Down, Murifield, Torrey Pines… son otros de los muchos campos que con solo escucharlos de refilón ya se le cae la baba a cualquier golfista, amateur o no, puesto que dar un buen golpe es un chute de serotonina que siempre se quiere redescubrir. Lo clásico, sin embargo, ya no lo es tanto desde que llegaran los saudíes y su circuito, el LIV, una sacudida a los estamentos y un golpe de estado al PGA Tour, que a cada curso se desgrana con el rival porque a talonario no puede competir, porque muchos de los golfistas se marchan seducidos por jugar menos y cobrar más. El formato, además, con Dj’s en vivo, solo tres jornadas y en equipos, atrae a los jóvenes, que bien pueden tener una fiesta sin saber lo que es pullear, un socket o un flop. Y eso, como ya ocurriera el año pasado, se dará en Valderrama donde lo clásico del campo mezclará con lo revolucionario del torneo. Y será en un tapete sin igual, en un recorrido entre alcornoques solo apto para los más habilidosos. Eso explican durante una vuelta del pro-am [torneo previo a la competición oficial donde un profesional juega con tres amateurs] Danny Lee —llegó a ser el mejor del mundo amateur— y David Puig, que se clasificó hace nada para los Juegos.