Cinco Giros de Lombardía, tres Lieja-Bastoña-Lieja, una Milán-San Remo y, ahora, tres Tours de Flandes. Tras su heroica victoria en la ‘Classicissima’, Tadej Pogacar ha vuelto a inscribir su nombre con letras de oro en una región en la que se respira la esencia del ciclismo más puro, aquella que únicamente se percibe en Flandes y en Roubaix. Entre colinas adoquinadas y una afición con una devota vocación ciclista, el esloveno no solo ha sido el más fuerte, también ha demostrado ser el más inteligente, el mejor posicionado y el líder de un pelotón que ya le reconoce como el más grande de todos los tiempos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *