Carlos Sainz llega a Miami con la ilusión de probar varias mejoras, visibles y no tanto, pero quizá más importantes y para comprobar si esas piezas nuevas en el FW48, suponen un buen impulso respecto a sus rivales. Para el madrileño, como repite siempre, no es tan importante el puesto, como la diferencia respecto a los mejores y quiera certificar lo que se ha hecho en Grove en estas semanas de parón.

