“Esta tarde ha sido la más difícil. Han caído bombas cerca y se ha notado”, cuenta angustiado el exjugador de balonmano Rafa Guijosa desde Teherán, atrapado en un hotel de la capital iraní, sin familiares ni españoles cerca, y recluido sin poder salir a la calle por los bombardeos de Israel. El madrileño es el seleccionador de Irán desde el pasado septiembre y la escalada bélica en la zona le ha pillado en un periodo de concentración y entrenamientos con el equipo. “Estamos en un hotel seguros, pero hoy la gente se ha puesto nerviosa”, apunta.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *