Lo quieren todo. No dejan nada para el resto. El PSG es inabarcable. Otra vez campeón. Otra vez Supercampeón. Lo de los galos es ya un inicio de dinastía. Ganan siempre, jueguen mejor o peor, y eso les hace ser un equipo temible. En Salzburgo, ante un rival de muchos quilates como el Aston Villa, dos fogonazos de Kvaraskhelia y Doué fueron suficientes. Pese a que los de Emery remaron y compitieron con honor y con nacimiento de estrella incluido en el cuerpo de un niño de 17 años, Brian Madjo, capaz de tumbar a un ejército, al final la gloria se la llevan los franceses que acumulan títulos a la carrera e igualan al Real Madrid como el único equipo capaz de ganar dos Supercopas de Europa seguidas.

