Desde que Raphinha le celebró su 18º aniversario en el avión de regreso de Arabia Saudí, con la Supercopa como invitada en los asientos, Pedro Fernández Sarmiento, conocido como Dro, uno de los chavales con mayor proyección del primer equipo del Barcelona, no volvió a entrenar con Lamine Yamal y compañía. La versión oficial era que tenía molestias. Él no decía nada. Tampoco su entorno. Hasta que este viernes, el canterano se enfrentó al club y comunicó que pagaría su cláusula de rescisión de seis millones de euros. ¿El motivo? El tapón para su crecimiento que significan Dani Olmo, Fermín López y Gavi en la mediapunta, y Lamine Yamal y Bardhy en el extremo derecho.

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