Si hay un club en Europa para el que estaba hecha la definición de ‘trampolín’, ese era el Borussia Dortmund. En los últimos años, sin embargo, han perdido impulso en este aspecto hasta el punto de ver condicionada su posición de mercado. La venta de Adeyemi al Barcelona por 22 millones —ocho menos en relación a lo que pagaron al Salzburgo en su día— ha sido el último ejemplo. Sin embargo, han vuelto a dar un giro a su política para volver a apostar por el desarrollo del talento joven.

