A las 19.40 horas, una hora antes que los otros días, la dirección de Wimbledon decidió cerrar el techo de la central. El marcador era de set iguales y los dos protagonistas no entendían nada. «El otro día no querías cerrarlo hasta las 8:30. Ahora quieres cerrarlo. ¿No quieres llegar a las 8:30? Son las 7:40 ahora. Podemos jugar todo un set más al aire libre. Somos un torneo al aire libre«, se quejaba Djokovic.

