El Barcelona, equipo que gobierna con autoridad en la Liga, tiene la prueba del algodón en Europa. Se bate en las semifinales de la Champions femenina contra un Chelsea que ya fue capaz de vencer en los cuartos de final y por penaltis al Olympique de Lyon, uno de los equipos favoritos para el laurel final y rival que, precisamente, descabalgó al equipo azulgrana en la pasada final de la competición. Llega el Barça de Giráldez al encuentro en forma, después de un contundente 6 a 1 global a la Roma en la pasada ronda, equipo que conquistó el triplete en el curso anterior (Liga, Copa y Supercopa), a la espera todavía de que regrese Alexia Putellas. Delante, el Chelsea tratará de hacer valer el jugar en casa, en Stamford Bridge, por más que acumule bajas importantes como Kirby, Buchanan y Bright.

