Orinar dentro de la tienda de campaña. Lo que más le cuesta a Carlos Soria en su expedición al Dhaulagiri (8.167 m) es satisfacer sus necesidades fisiológicas en el interior de su refugio cuando el frío fuera es un cuchillo. La culpa es de la prótesis en la rodilla izquierda que acompaña a este alpinista abulense de 83 años. En la alta montaña, los hombres suelen orinar de rodillas en un bote, pero la articulación de Carlos Soria tiene una flexión limitada después de la operación y debe apañarse acostado. También le cuesta vestirse y atarse las botas, pero por lo demás nada detiene a este hombre eterno que sigue persiguiendo un sueño: convertirse en la persona de más edad en coleccionar los 14 ochomiles. Y solo le faltan dos por apuntarse, el Dhaulagiri y el Shisha Pangma (8.013 m).

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