Cuatro meses después de haber sido detenida tras su ingreso a Rusia, por fin ha comenzado el juicio de Brittney Griner. La estrella de la WNBA, la liga femenil de baloncesto de EE UU, entró la tarde del viernes al juzgado vistiendo una camiseta de Jimmy Hendrix y con un rostro inexpresivo que apenas sufrió alteraciones después de oír las acusaciones que los rusos han formulado. El fiscal asegura que la estrella, de algo más de dos metros y 31 años, entró al país en febrero pasado con 0,7 gramos de aceite de cannabis en cartuchos para un cigarrillo electrónico. De ser declarada culpable podría pasar 10 años en prisión. La agencia rusa de noticias Tass informó que la atleta, que ha sido considerada como un peón en las tensiones entre Washington y Moscú tras la guerra en Ucrania, dijo comprender los cargos en su contra.

