«Hablas demasiado con este, hablas demasiado con el otro…» En cuanto tienes cierta confianza, suele ser una queja habitual desde el entorno de los rivales en el paddock. No te dejan ser a la vez de Russell y Antonelli, por poner un ejemplo… Al periodista le estiran como un chicle desde varios sitios, el medio para el que trabaja, los lectores/oyentes y espectadores, y también los protagonistas del deporte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *