El Tour de Francia femenino nació en 1955. Ese año, con medio siglo de prueba masculina a las espaldas, se celebró una prueba de cinco etapas entre París y Normandía para las mujeres. La falta de patrocinadores y seguimiento condenaron el proyecto a las primeras de cambio. No fue hasta 1984, tres décadas más tarde, cuando los organizadores lo volvieron a intentar. Seis ediciones después, en 1989, la francesa Jeannie Longo ganó la última edición que se recuerda similar a la prueba masculina: una carrera de varias etapas, con cobertura de la televisión pública francesa y multitud de patrocinadores. Desde entonces, un sinfín de intentos fallidos y muchos nombres en vano: Tour de France Féminin, Tour of the EEC Women, Tour Cycliste Féminin, Grande Boucle Féminine Internationale y, la última, La Course, una carrera de un solo día con salida en París.

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