Es inexplicable expulsar a un jugador por eso», sentencia Álvaro Arbeloa tras la dolorosa eliminación del Real Madrid frente al Bayern en el Allianz Arena. 24 minutos duró en el campo Eduardo Camavinga y ocho tardó en ver las dos amarillas que sentenciaron la noche y la temporada del Real Madrid. El centrocampista francés vio la primera por un agarrón sobre Musiala y la segunda por retener el balón más de la cuenta tras una falta a Harry Kane. ¿Se equivoca el francés? Sí, porque no tiene que coger el balón. Pero expulsar a un futbolista por algo así (se llevó el balón dos metros y lo soltó justo al lado del colegiado) es de querer matar el fútbol.

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