Agobiado por la difícil situación económica y señalado por el caso Negreira, el Barcelona tomó aire en el césped. “Presi”, se arrancó ayer Xavi Hernández en su discurso y señaló a Joan Laporta: “No estamos tan mal”. Fue el primer guiño del técnico, en referencia al discurso del presidente en 2008, cuando el Barcelona cerraba su segundo año sin títulos de la era Rijkaard. Por entonces, Laporta acababa de salvar la moción de censura, en la antesala de la llegada de Guardiola al banquillo del Camp Nou. El segundo gesto de la noche Xavi lo tuvo con Johan Cruyff. “La afición ha estado espectacular. Los que han estado aquí, en casa y en la rúa. Ha sido de gallina de piel”, parafraseó Xavi al creador del Dream Team para agradecerle a la hinchada, tras levantar su primera Liga como técnico.

