Los partidos del Madrid empiezan a jugarse una hora antes, desde que se conoce la alineación de Xabi Alonso. Los puntos calientes sobre los que debe legislar el técnico crecen a cada paso: la ubicación de Fede Valverde, el encaje de Jude Bellingham, los minutos de Vinicius… Y las decisiones del vasco contra el Villarreal tuvieron miga. El uruguayo empezó como lateral derecho tras la gran tormenta de los últimos días a cuenta de sus palabras en Kazajistán (“no he nacido para jugar de lateral”) y su pasotismo en el calentamiento en Almaty, donde no salió. Y el inglés arrancó desde la barrera por segundo partido consecutivo después de la titularidad en el derbi, una apuesta que se produjo pese al escaso rodaje del mediapunta. Cuando a Xabi se le preguntó en sala de prensa si ahora lo volvería a sacar de inicio, el tolosarra contestó sin contestar: “Es una pregunta bien tirada, pero la respuesta que tenga no tiene ningún efecto. Ahora no vale mucho la pena responderla”, dijo con una sonrisa.

