El Barcelona y Rodri tenían planificado que para el próximo viernes estuviera ya cerrado su fichaje. Pero las jornadas se suceden y el acuerdo se demora por las diferencias económicas entre los clubs, que no son irreconciliables pero que están dilatando más de lo previsto la operación. El Barça acelera para que la negociación con el City esté finiquitada antes de 48 horas, pero las personas que están llevando las conversaciones empiezan a tener ciertas dudas de poder lograrlo.

