Williams vio la realidad en carrera, pese a un inicio fulgurante y magnífico de Carlos Sainz. Se encontraba a dos puestos de los puntos en apenas 10 vueltas y le fue imposible progresar frente a Ocon (Haas) o Bortoleto (Audi) con dos monoplazas superiores a día de hoy. Luego le llegó el problema en el alerón móvil delantero, que no recuperaba su posición inicial, lo que le hizo empezar a ser lento y a ceder su puesto frente a su compañero, Alex Albon, que acabó en ese puesto al final, el 12º.

