La última vez que Luka Modric y Vitinha se vieron las caras en el terreno de juego fue en la goleada del PSG al Real Madrid (4-0) en el pasado Mundial de Clubes. Este partido, disputado en Nueva Jersey, fue el último del croata con la camiseta blanca y dejó un profundo abrazo entre ambos centrocampistas tras el pitido final. Ahora, un año después, vuelven a verse las caras… unos cuantos kilómetros al norte, en Toronto, con el pase a octavos de final del Mundial 2026 en juego.

