La atracción del golf ha generado un flujo continuo entre los futbolistas y el deporte de los 14 palos desde hace más de cincuenta años. Seguramente John White, el escocés que fue conocido como ‘el fantasma de White Hart Lane’, fue el primer jugador de nivel que fue un fanático del golf. Lideró la victoria del Tottenham Hotspur ante el Atlético de Madrid en la Recopa de 1963, un año antes de morir alcanzado por un rayo cuando se refugió bajo un árbol en el campo de golf de Crews Hill, sorprendido por la tormenta mientras jugaba.

