Max Verstappen se bajó del simulador de Red Bull en Milton Keynes, en 2023, y tras probar lo que iba a ser el nuevo coche F1 de 2026 (en virtual) ofreció un veredicto que no se aparte un ápice de lo que se está viendo en los últimos grandes premios, los clásicos, los que demandan motor y talento para ir por el filo en lugares míticos del campeonato.

