Jorge Valdano le dice a Álvaro Benito que tomar decisiones es muy importante en la vida para tranquilizarse. Él, cuando jugó la final del Mundial de México en 1986 contra Alemania, decidió que, a pesar de no haber dormido y que le tocó cubrir a un rival muy duro, “iba a correr hasta desmayarse”. “Eso me tranquilizó”, explica. Después de haber perseguido a Hans-Peter Briegel, el jugador de la selección alemana que le había tocado cubrir, llegó la oportunidad del gol y corrió una diagonal “muy larga” y metió el segundo tanto del partido. Así lo relata para Universo Mundial.

