El Barça se llevó en Belgrado un partido durísimo que tuvo perdido en los últimos instantes del tiempo reglamentario. Con 84-81, Mirotic recibió el balón, Petrusev, pudiendo hacerle falta no se la hizo y echó por tierrasu gran actuación. La estrella azulgrana anotó un triplazo sobre la bocina y forzó la prórroga. Ahí, emergió la figura de Higgins para amarrar el triunfo.

