El pulso entre los dos equipos más en forma del panorama europeo -con permiso del Olympiacos– se lo llevó el Real Madrid por abrasión, sumando en el Roig Arena con gran autoridad su decimoquinta victoria consecutiva a domicilio en Liga (82-96). Un triunfo que le hace más líder, el tercero seguido ante los taronjas, que aspiran a todo pero se toparon de bruces contra el muro blanco, que les dejó en 82 puntos tras haber anotado más de 100 en los últimos cinco como local.

