Con un partido pésimo, el Atlético se despidió definitivamente de la Liga. Ya el empate le condenaba por la victoria del Barça; pero el tanto en el último minuto de Javi Muñoz terminó por sentenciarle. Andaba el Atlético haciendo la goma con sus perseguidores y anoche la rompió con una actuación similar con la que enterró sus opciones en Getafe o en Cornellà. Los errores groseros de Le Normand y Giménez para despejar el simple globo que terminó por embocar Javi Muñoz fueron el fiel reflejo de un equipo desnortado, sin pujanza ni desde la pizarra de Simeone ni de sus jugadores. Un aspirante debe responder a otro tipo de juego en la recta final del campeonato. Le faltó imponerse a un equipo que le detuvo con orden y le dio para escapar de los puestos de descenso.

