Firmar las posiciones 13ª y 14ª de una carrera de Fórmula 1 no lleva a celebración alguna. Menos todavía si el balance en el parón estival es de un punto en 11 rondas. Pero lo que ocurre en Aston Martin es diferente. Su AMR26 ‘B’ o ‘EVO’ causó sensación en el Gran Premio de Hungría, dio un salto (más o menos a partir del segundo y medio) nada sencillo y abre una realidad competitiva diferente para Fernando Alonso. No era excesivamente optimista, pero sí apelaba a una lucha más bonita y estimulante para su equipo: «Perdimos seis meses, ahora tenemos que ganar la carrera del desarrollo».

