Diego Armando Maradona murió el 25 de noviembre de 2020. A muchos escribidores nos tocó perpetrar el obituario de un héroe popular que lo encarnó casi todo, desde lo mejor a lo peor. Rememorando esa vida surgía, entre muchas otras cosas, una semifinal de 1990. Italia, anfitriona de la Copa del Mundo, se enfrentaba a Argentina en Nápoles. En esa ciudad del sur, Maradona, por decirlo en porteño, era Gardel. Y aprovechó su condición de mito local para azuzar los viejos rencores de los napolitanos contra esa Italia del norte que les llamaba terroni y les consideraba vagos y maleantes. Se atrevió a tocar la más sensible de las fibras políticas.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *