A menos de dos semanas para el cierre del mercado (31 de agosto), en el Real Madrid, consideran el mercado cerrado al 95%. Ese 5% restante es casi obligatorio mantenerlo abierto, ya que nunca pueden descartarse situaciones inesperadas, lo que podríamos llamar «accidentes». Y éstos aluden tanto a percances literales, como lesiones de importancia, como a posibles movimientos en la casilla de salida de la plantilla, que la prudencia aconseja no descartar hasta el pitido final de la actual ventana de transferencias.

