Cuando el Atlético se propuso el fichaje de Kang-in Lee sabía que no estaba ante una incorporación cualquiera. En clave rojiblanca por la responsabilidad de elegir al heredero del 7 (y el rol) de Griezmann; en clave internacional por la condición de icono con la que cuenta el surcoreano entre la comunidad asiática. Por eso el anuncio de su aterrizaje en el Metropolitano tampoco podía ser uno más, sino que debía estar a la altura de las circunstancias. Así que después de días y días de coordinación e imaginación, este sábado pasaría a la historia por un anuncio pionero en el mundo.

