Todo estaba abierto para cuatro equipos en el grupo más igualado de la Liga de Campeones que se resolvió en una noche plena de alternativas en la que unos y otros pasaron por el abismo. El Eintracht, que durante bastantes minutos fue último, iba a acabar primero, pero un gol sobre los tres pitidos del Tottenham en Marsella le dio el liderato al cuadro inglés. El Olympique se lo jugó a todo o nada. Tenía la Europa League asegurada y se quedó sin esa pedrea. Se la llevó el Sporting portugués, que ya había acabado su partido cuando le llegaron noticias desde terreno francés. El cuadro luso, que había ganado en las dos primeras jornadas del grupo, apenas sumó un punto en los cuatro duelos restantes.

