La Federación Rumana de Fútbol (FRF) ha anunciado la introducción de la denominada tarjeta negra, una medida pionera destinada a combatir los comportamientos abusivos en el fútbol formativo. El organismo federativo asegura que se trata de una herramienta sin precedentes en el mundo del fútbol, creada específicamente para proteger a niños y adolescentes de las presiones, insultos y actitudes inadecuadas procedentes de las gradas.

