‘No news, good news’. O, al menos, eso es lo que se dice en el argot ciclista. La sexta etapa de la París-Niza era de aquellas que tiene la etiqueta de trampa, en las que tienes más que perder que ganar. Por lo tanto, en un día con 179,3 kilómetros y 2.000 metros de desnivel, la noticia más reseñable, en clave española, fue el abandono de Iván Romeo, quien no pudo tomar la salida debido a unos problemas estomacales. Oscar Onley también abandonó.

